Está siempre, pero no se siente su presencia;
Me escucha, pero no me oye;
Me mira, pero no me observa;
Entiende, pero no comprende;
Lo nota, pero no se da cuenta;
Lo necesito, pero no lo busco;
Lo busco, con los ojos cerrados:
Le hablo, pero no le explico:
Me desahogo, pero en silencio...
¿Para qué sirve abrirse?

No hay comentarios:
Publicar un comentario